01 junio 2012

Vivir como si fuera a pasar

Hay quien me ha pedido que vuelva a poner algo en este blog. Específicamente que continúe los relatos de zombis que dejé a medias. No lo descarto, pero en otro momento.

Pero no quiero dejar el tema. Precisamente de eso va esta entrada.

Muchos hemos leido Guia de supervivencia Zombi de Max brooks y Guerra Mundial Z. Estos libros son divertidos por el realismo que el autor da a todas sus explicaciones. Se trata de un tipo de relatos de ficción que ahora están poniéndose de moda. Por ejemplo, en la misma línea está Robopocalypse (altamente recomendable). Toda esta ficción tan elaborada parte sólo de una premisa un poco creíble pero no demostrada y construye un universo coherente alrededor.

El tipo de terror de los zombis se basa en la multitud. Y sobre todo en el caos que produce la caída del sistema. Al final, la falta de alimento o de medicinas hace que los protagonistas se arriesguen a ir a una zona poblada donde están los muertos vivientes y donde siempre cae, al menos, el hispano. Pero el hecho de que estén muertos y reanimados no los diferencia mucho de cualquier otra multitud. No los diferencia mucho de una multitud de gente sedienta luchando por un poco de agua potable de un camión cisterna. Cuando el sistema cae, el mayor peligro no son los zombis, son las otras personas y tu falta de preparación.
Por eso triunfa el terror zombie en momentos de crisis.

Mi propuesta es prepararse como si fuera posible un brote de zombis.  Está muy bien disfrutar de las comodidades actuales, pero no podemos estar unidos a ellas como un bebé al cordón umbilical. Necesitamos tener unas habilidades mínimas para vivir en el caos y ser autosuficientes. Nosotros estamos a tiempo, aun podemos pedir consejo a gente mayor que ha vivido en un pueblo sin luz ni agua y sin supermercados. Pero los que nacen hoy no tendrán referentes y esos conocimientos se perderán para siempre.
Estas son, a mi juicio, algunas de las habilidades que hay que adquirir y transmitir a los más jóvenes:

- Saber cazar sin armas: Preparar "vesc", lazos, incluso arcos y flechas.
- Saber pescar sin grandes aparejos.
- Saber qué frutas, verduras, raíces, animales o setas son comestibles.
- Saber despiezar un animal.
- Preparar encurtidos, salazones, conservas y ahumados.
- Potabilizar agua.
- Hacer fuego.
- Conocer rudimentos de albañilería.
- Entender mínimamente el clima.
- Saber construir cosas con madera.
- Arreglar motores de explosión, así como tener conocimientos mínimos de electricidad o fontanería para mantener el mayor tiempo posible generadores eléctricos, placas solares, agua corriente...
- Primeros auxílios.
- Conocer las plantas medicinales.
- Mantener la forma física.
- Saber mantener un huerto (fundamental)
- Saber cuidar animales de granja.
...

Aunque la crisis con termine con nosotros o nunca se produzca una reanimación de los muertos, este aprendizaje no está de más. Es más, produce satisfacción saber más cosas cada día.
No viene mal comprobar, de vez en cuando, que la prima de riesgo no afecta al crecimiento de mis tomates.