18 mayo 2009

Día 211

El Patrol no arrancaba. Ni siquiera hacía ruido cuando le daba al contacto.

- No puede ser, si hace cinco minutos estaba funcionando tan rícamente. - Dijo el yonki.
- Eso te pasa por parar - Dijo la niña.
- A lo mejor, tu que eres tan experta en coches puedes arreglarlo ¿Quieres salir ahí fuera?
- Dejad de discutir. - Dijo el cura. - No es momento para riñas intrascendentes. Si el coche no va habrá que arreglarlo o buscar otro.
- Hay que arreglarlo, es el único con cristales blindados y todo terreno. - Dijo el yonki mientras daba el contacto una y otra vez, su voz sonaba quebrada, a punto de derrumbarse.
- Tranquilizate, ¿No ves que no va? - Dijo la niña enfadada.
- Tenemos gasoil de sobra, a menos que se haya agujereado el deposito. - Dijo el yonki, que por fin dejó la llave en paz.
- Si fuera cosa del gasoil al menos el motor haría ruido. - Dijo la niña. - Pareces tonto ¿Es que no sabes nada de mecánica?
- Es la batería. - La voz sonó desde el maletero, era Jesús.
- Parece que el enfermo se ha despertado. - El cura se giró y le dio un poco de agua, le ayudó a incorporarse.
- Es la batería, mirad cómo se han apagado también las luces del interior del coche.
- Pero si llevan apagadas todo el día. - Dijo el yonki. - Y el coche funcionaba sin problemas.
- Este modelo tiene un motor de gasoil sin inyección electrónica ni pijadas de esas, una vez arrancado no necesita para nada el sistema eléctrico. - Dijo Jesús, que parecía entender un poco más de mecánica. - Tenemos que cambiar la batería.
- Yo no sé cambiar una batería, y supongo que la experta en coches tampoco tendrá mucha experiencia. El cura no ha dicho nada, por lo que puede que tampoco sepa mucho. Tu, que sabes, tienes una pierna menos y apenas tienes fuerzas para moverte. -Dijo el yonki desesperado.
- La cambiareis vosotros, yo os diré cómo.

Jesús les explicó cómo se cambian la sbaterías a los coches. Les explicó dónde conectar los cables y las peculiaridades del sistema eléctrico de esos modelos. Las baterías las obtendrían de los coches que habían parados alrededor de ellos. Necesitaban dos baterías. La estrategia era la siguiente: En ese momento no habían casi zombis caminando por la carretera, saldrían inmediatamente el cura y el yonki con una llave inglesa cada uno en direcciones opuestas. Buscarían un coche sin zombi dentro y con la puerta abierta. Abrirían el capó, Jesús explicaría a ambos donde está la palanca del capó en los coches que tenían alrededor. Sacarían una batería cada uno y correrían a colocarla en el Patrol. Mientras, Jesús desde el coche, dispararía a los zombis que estuvieran demasiado cerca, la niña también desde el otro lado.

- No se hable más - Dijo el cura con su llave inglesa en la mano. - Vamos hijo.

Salieron corriendo del coche en busca de baterías. El yonki se paró en un turismo que había a unos 5 metros del Patrol. Tenía el capó ya abierto por un accidente. Por suerte, la batería estaba intacta. El cura, por el otro lado, llegó a otro coche. Tuvo que buscar la palanca y se demoró un minuto. Por fin abrió el capó y se puso a desmontar la batería. Mientras, el yonki ya llevaba la suya en las manos. Los zombis empezaron a oler la carne viva y a acercarse. Parecían menos cuando estaban desperdigados. Jesús, fiel a su rifle de cerrojo, comenzó a volar cabezas con su profesionalidad habitual. La niña, por sus parte, hacía lo que podía. No quiso aprender bien a usar las armas cuando estaban en la prisión, y ahora se arrepentía. Sus disparos daban en el pecho o el cuello de los zombis, pero esto no los detenía.

- Apoya el arma en el marco de la ventanilla - Dijo Jesús - Así no perderás la precisión.

La niña lo probó y al cabo de cinco disparos estaba esparciendo sesos a nivel amateur.
La batería de el yonki estaba casi puesta y el cura aun estaba intentando sacar la del otro coche. Colocandola, el yonki, tocó sin querer los dos bornes con la llave inglesa. Recibió una descarga, pero disimuló y continuó apretando los tornillos con las piernas temblorosas. Su batería estaba ya colocada. Vio como el cura aun no la había sacado del coche y fue corriendo en su ayuda.
Los zombis estaban demasiado cerca, pero ni el cura ni el yonki querían dejar esa batería sin sacar. En ese momento, ninguno de los dos pensaba siquiera en los zombis. Hablaban de tornillos y de cables. Parecía que ese trabajo manual era lo más importante del mundo. El yonki se avergonzaría días después de admitir que estaba incluso disfrutando. Mientras, las balas volaban por su lado para impactar en la cabeza de lo que algún día fue un hombre honrado. El cura no era de mucha ayuda, pero no quería irse. Entonces, uno de los tornillos que apretaban uno de los bornes se aflojó un poco. Sólo quedaba el otro y parecía menos oxidado. El yonkí comenzó a reir mientras el cura le daba ánimos. Las gotas de sudor le corrían por la frente y goteaban por su nariz llena de grasa de motor. Un zombi le agarró la pierna, pero el cura estaba atento y ya había cambiado la llave inglesa por un hacha, por lo que rebanó la cabeza fácilmente al zombi. De esa manera, el cura se convirtió en un improvisado guardaespaldas católico de 70 años que no dejaría que ningún muerto viviente se comiera a su amigo el yonki mientras esta realizaba su enésimo acto heroico de la semana.
Mientras corría con la batería hacia el Patrol, el yonki se dio cuenta de que realmente era mucho más feliz que antes de la infección. Ahora era útil, era el miembro más útil del grupo, había dejado la droga definitivamente y se sentía totalmente adaptado a las peculiaridades de este nuevo mundo en el que el humano, por fin, tenía un depredador digno.
Colocó la batería, subió al Patrol y arrancó. En el asiento de atrás, el cura se limpiaba la sangre mientras que Jesús lo felicitaba. La niña saltaba de alegría.

- Por cierto, llevamos casi un año juntos y no os he dicho mi nombre. - Dijo el yonki.
- Creo que hoy te has ganado el derecho a que dejemos de llamarte yonki. - Dijo el cura.
- No, me gusta ese nombre. - Dijo el yonki.

Arrancó el coche y tomaron dirección a Villena.

En anteriores episodios...
Dentro de muy poco
Dentro de muy poco II
Dentro de muy poco III
Dentro de muy poco IV
Dentro de muy poco V
Dentro de muy poco VI
La historia de Alicia I
Diario de Jesus
Día 150
Día 201
Día 202
día 203
día 210

Etiquetas: ,

3 Comentarios:

Anonymous Lo SOmbi Dijo...

Direccion Villena? que van a la prision de Font Calent.. Jejej El cura tiene que morir lenatmente despedazado, y si fa falta enpalat pa que el zombis el toprrern i sel menjen ben cuitete. Jeje

http://quiquezombi.blogspot.com/2009/05/colin-life-less.html (Actualitat Zombi).

19/5/09 15:16

 
Anonymous Anónimo Dijo...

No, van al castillo de Villena, como se dice en el anterior episodio.

19/5/09 16:47

 
Blogger Juana Dijo...

Ese yonkiiii buenooooo grandeeee

20/5/09 09:28

 

Publicar un comentario

<< Home