17 septiembre 2008

Diario de Jesús

Dia 60 desde la infección: 
Las cosas por Picassent no van demasiado bien. El grupo que lidero es muy problemático y no se adapta a la disciplina necesaria en la situación que estamos. Todos ellos vinieron atraidos por el mensaje que emití por la radio de la cárcel. Son sólo 5: una chica de unos diecisiete años muy guapa, un yonki que no me explico cómo llegó vivo hasta aquí,  El párroco de un pueblo cercano, un representante de materiales de construcción y un policía retirado. Intento organizar turnos de vigilancia, racionar la comida, simplificar el sistema eléctrico para tener la luz justa y que el gasoleo del generador dure más tiempo, reforzar la valla interior y otras tareas necesarias para la supervivencia. Pero son tremendamente indisciplinados, el único que me ayuda es el policía retirado y el hombre no está para muchos esfuerzos. Al yonki lo he tenido que encerrar en una celda porque con el mono se pone muy violento. Voy a quitarle totalmente la heroína y desintoxicarle por la fuerza. La chica de 17 está muy nerviosa, sufre ataques de histeria y hemos decidido suministrarle tranquilizantes del botiquín de la carcel. Así que no se entera de nada. Por otra parte, el representante de materiales de construcción quiere ser el líder y no tiene ni idea. Quiere usar el Patrol que hay aparcado en la puerta de la prisión para irnos a otro lugar. El párroco es bastante mayor y se niega a ayudar porque está seguro de que diós lo salvará pase lo que pase. 

Día 90 desde la infección:
Las reservas de comida escasean, el gasoil está apunto de terminarse. Nadie ha venido a rescatarnos y los zombies que se pasean por las afueras de la cárcel son cada día más numerosos. Creía que en algún lugar, los militares se habrían hecho con la situación y que pronto llegarían con los tanques y lanzallamas matando a todos los zombies y rescatando a los supervivientes. Pero nada de eso ha ocurrido. Debe estar todo el país así, o todo el mundo.

Día 100 desde la infección:
Hoy se ha terminado el gasoleo, así que las noches las pasamos a oscuras. Además, la comida congelada se va a hacer mala en poco tiempo. El policía retirado conoce algunas técnicas de conservación de alimentos y se ha puesto manos a la obra a salar, secar o hacer botes con las reservas congeladas. El yonki está un poco mejor, se pasa el día durmiendo y los ataques violentos son cada vez menos frecuentes. La chica ya es adicta a los medicamentos. El representante se ha trasladado a otra sección de la cárcel él solo a planificar, supongo, la forma de derrocarme o la forma de salir de ahí e irse no sabe donde. Mientras tanto, el párroco nos predica ideas sobre el fin del mundo y la necesidad de arrepentirse que son muy bien acogidas por la niña. 

Día 105 desde la infección:
El representante ha violado a la niña. Esta no se ha enterado demasiado porque cada día toma más tranquilizantes. Yo lo he pillado en ese momento y le he dado una buena paliza. Lo hemos encerrado en la celda del yonki. No se podía levantar, debe tener una costilla rota además del tabique nasal y un ojo tampoco tiene muy buena pinta. Ya por la noche hemos tenido que reñir al yonki que le estaba meando en las heridas. 

Día 120 desde la infección:
Calculo que quedan unos cinco días de comida en conserva, y la estoy reservando para tiempos peores. El policía retirado ha ingeniado unas trampas para las palomas y esa es ahora mismo nuestra única dieta. Las heridas del representante empiezan a curar, ya anda un poco por dentro de la celda y sus gritos insultandome me indican que las costillas las tiene bien. El yonki ya está fuera, se comporta bastante bien. La chica toma algunos tranquilizantes menos desde que el cura la culpó de la violación sufrida por no estar en condiciones de negarse. Está mejor, pero me preocupa lo receptiva que está con las palabras del cura.

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2 Comentarios:

Blogger Juana Dijo...

que tension

19/9/08 18:09

 
Anonymous Quique Tarantino King Dijo...

Las heridas del represantate aun sangran, i consiguen atraer a un zombi "Famolenc" que encontro una entrada por un desague de la prision. Sorprende al representante por la espalda. mordiendole el cuello donde enpieza a manar sangre. Que se esta infectando. El cura se da cuenta de la situación y en el intento de uida resbala, con tan mala suerte que al caer su crucifijo que llevaba en el cuello se incrusta en un Ojo perdiendo lo y dejando un rastro de sangre, que nos llevara hacia nosotros. Jejej Aço esta molt Wapo jose

22/9/08 23:25

 

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