04 marzo 2008

Impresiones Electorales

Tras ver ayer el último debate entre los dos candidatos con posibilidades me vienen a la cabeza unas cuantas reflexiones.
Cómo no, criticar el tono con el que se hizo el debate. No es que quiera que los candidatos se traten tan bien que olviden criticar las cosas que no han hecho bien. Pero todo esto se puede hacer con un nivel de cortesía más alto. El problema, creo, es que se realimentan la mala leche, como en el cole, es complicado saber a ciencia cierta quien ha empezado.
El debate sólo polariza al electorado y reduce los votos de los demás partidos, fomentando el bipartidismo. Creo que tarde o temprano acabará siendo un bipartidismo real conforme bajen los votos de los pequeños. La única solución es un cambio en el Sistema D'Hondt que no interesa a ninguno de los grandes. El voto útil es en esta ocasión más justificable que nunca (ojo, que yo aun no lo justifico).
Ayer vieron el debate 12 millones aprox. Eso significa que si hay 40 millones de personas lo vieron practicamente todas las que van a votar, descontando niños y abstencionistas, los cuales no creo que vieran el debate por pura coherencia con sus ideas. Pues bien, hoy en el bar nadie lo había visto. Hay quien dice que no entiende de política. Yo entiendo que si tenemos la opción de elegir, nuestra obligación es intentar entender de política. Hay quien dice que pasa de la política. Ese luego es el que se queja de todo. Hay quien dice que total son los dos iguales. Vale que luego ninguno de los dos sepa dar soluciones a los problemas. Pero el mínimo análisis de declaraciones, actos y programas revela sustanciales diferencias entre los dos principales partidos.
Queda moderno decir que pasas de la política. Que eso, al ser un nido de corrupciones, intereses y cosas que no se entienden, pues no interesa a nadie. Pero en realidad no es moderno, ya que es el discurso que durante el franquismo se daba para apaciguar a la gente: la política hay que dejarla para los políticos que son los que saben de qué va. Si dejamos que así sea, los que realmente valen la pena no llegarán ni siquiera a plantearse entrar en política y las cosas irán peor. A parte de que me parece una actitud cómoda y conformista, aunque parezca lo contrario.
Así que yo apuesto por la participación y, como siempre, a los descontentos los animo a votar a partidos minoritarios.

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1 Comentarios:

Blogger Higronauta Dijo...

Me sumo a su convocatoria a votar a partidos pequeños. Hemos de evitar que esto se torne, si no lo ha hecho ya, en una imitación cañí del sistema electoral yanki, con ese bipartidismo tan atroz, donde la diferencia radica en el color y alguna que otra nimiedad más.

5/3/08 12:36

 

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