18 enero 2008

Los Pitufos Comunistas

Desde su creación en 1958, los pitufos han sido un referente dentro del mundo de los dibujos animados y el cómic. Su fama ha llegado a transcender para convertirse en un lugar común de la cultura POP.
Así los hemos visto referenciados hasta en dos ocasiones en Los Simpsons y parodiados en Padre de Familia, que son mis dos medidores de popularidad.
Quizá por la sobreexposición a la opinión pública, estos han sufrido un lastre de nuestro tiempo: darles relevancia ideológica. Se ha dicho de ellos que son fascistas, hippies, comunistas, etc...
Yo personalmente me quedo con que son comunistas hippies. Lo de Hippie es más que nada por su comunión con la naturaleza, su vida en comuna y el hecho de que vivan en setas. Las setas de los pitufos son un controvertido tema el cual si quisiéramos tratar deberíamos irnos por las ramas de la experimentación con psicotrópicos, hongos y demás cosas relacionadas con el estereotipo hippie.

Los pitufos va a tope ¿de qué?

La aldea de los pitufos es un estado aconfesional. El tema religioso, por el hecho de no estar presente ya nos da idea de lo comunista de la aldea. Además, el malo Gargamel es un brujo vestido con sotana. Una metáfora de la iglesia rancia de los paises capitalistas que quiere literalmente exprimir a los pitufos para obtener oro (capitalismo puro contra la inocencia y felicidad de la aldea comunista).
En la aldea pitufa no hay dinero, pero cada pitufo tiene una función asignada por el jefe de la aldea y por ello recibe lo que necesita para vivir.
El jefe de la aldea, Papa pitufo, tiene barba y una gorra roja. Es el vivo retrato de Carlos Marx. Los pitufos, sin embargo, van todos vestidos de la misma manera, de una manera parecida a la de los maoistas.
smurf = Socialist Men Under Red Father

Por la red hay más razones, incluso las típicas listas en plan humorístico que se pasan por correo electrónico.

Uno de los oscuros rituales comunistas de la aldea pitufa

La politización de los dibujos animados es un divertido ejercicio humorístico que, además, ayuda a entender mejor las diferencias y semejanzas y los distintos matices de las ideologías políticas. El intento de darle relevancia a la cosa es inútil y mucho más el de criticar a los dibujos por eso. Es por ello que abogo por los dibujos de ideología ambigua que se preste a interpretaciones y con mensajes comunistas subliminales para chinchar a los conspiranoicos de turno.