09 enero 2008

El Equipo a. Los Hijos de Jamestown Ep 2 T1

El segundo episodio, aquel que ya empieza la serie casi totalmente como será en adelante, es uno de mis favoritos.
En este episodio se trata el tema de las sectas. El malo es el líder de la secta, un personaje que se aprovecha de los jóvenes, pero que cree en la religión que ha creado. Es curioso este aspecto, porque normalmente el líder de una secta es retratado como un perturbado pero que sabe perfectamente que lo que cuenta es mentira. Sin embargo, este líder es sincero, está loco de verdad y eso da más miedo al asunto.
El capítulo empieza con una brevísima introducción donde un narrador nos pone al corriente de la misión que ya ha empezado del Equipo A. Es el clásico comienzo de serie o película donde el equipo está realizando una misión a priori fácil, pero que se complica y se descubre que hay mucho más que hacer.
Lo primero es presentar a los esbirros del malo y a sus víctimas, que están atrapadas en las mentiras sectarias del líder. Pronto veremos que no están tan convencidos como creemos al verlos. Fijémonos en los esbirros, queda claro que son de una secta por las túnicas, no hay una secta que se precie que no tenga esbirros con túnicas marrones y M16 en las manos. Después la misión del Equipo A: rescatar a Sheila Rodgers, interpretada por Carol Jones. La manera de rescatarla es provocar una pelea ficticia en una tienda de estación de servicio donde han parado a repostar. Entre el lío se coge a la chica y luego se huye en el helicóptero de Murdock.
Pero vamos a detenernos en un momento donde se hace evidente uno de los axiomas de la serie: El doble de Hannibal. Hannibal tiene un doble que sale siempre que el personaje haga algo propio de una serie de acción. Es decir: casi siempre. En la escena de la pelea podemos ver esto repetidas veces.
Otra vez vemos la candidez de la serie, tras una persecución donde les disparan con M16 y escapando por los pelos en el helicóptero, lo que más le importa a Murdock es no perder la sonrisa de Fénix.
El rescate sale bien, pero el equipo A, menos Murdock (Otra vez) es capturado por los esbirros del malo. Sin embargo esto les viene bien, porque les permite ver cómo viven los pobres jóvenes presos de la secta y sobretodo les permite estudiar el campamento del malo.
Otro recurso muy usado en la serie es que la única forma de parar la furgona de M.A es pinchar su rueda delantera izquierda.
También podemos ver en esta captura un recurso típico de Hannibal para explicar sus planes recurriendo a los clásicos de la guerra. En este caso el general Patton.
Mirad este vídeo y disfrutad del mejor momento de este capítulo, protagonizado por M.A:

El momento de reflexión mientras siguen capturados, estudiando la forma de escapar es curioso, por la forma de animal a Amy diciéndole que acepte la muerte. No sólo eso, los miembros masculinos del Equipo han estudiado la distribución del fuerte al detalle con un sólo vistazo. Unos verdaderos profesionales.
El líder de la secta es Martin James (John Saxon), un actor curtido en la serie B como pocos. Este les interroga en una brillante conversación donde los protagonistas se lo toman todo a broma para chincharle y para provocar empatía de cara al espectador. La forma de matarlos no puede ser más estúpida: soltarlos por el monte y perseguirlos en Jeep. Con la creencia de que dios le ayudará a encontrarlos. Está claro que el líder cree en su propia mentira.
Escapan y se refugian en casa de un granjero con una hija preciosa. Otro de los tópicos de la serie. En esta casa cada uno hará lo que sabe hacer: Hannibal planificar, M.A hacer bricolaje con soldadores, Fenix ligar.
Ahora lo que toca hacer es un lanzallamas:

Mientras, Murdock ha robado fácilmente un montón de dinamita (menos mal que es de los buenos).
¿No recordáis esa escena del helicóptero por la montaña? Si, eso ha salido al principio del capítulo. Reutilización, amigos. La batalla final es un cúmulo de barbaridades muy al gusto del autor de este post. Un ejército de esbirros con M16 y Jeeps ha de rendirse ante la evidente superioridad de un tío con lanzallamas y un loco lanzando dinamita desde un helicoptero. Y no muere nadie, es más, nadie resulta herido de gravedad en un accidente de coche, un disparo o tras la explosión de un cartucho de dinamita a pocos metros. Hay que fijarse, pero se puede ver cómo los distintos accidentes de Jeep son el mismo desde distintas cámaras.
Algunos detalles antes de dar por finalizado el comentario del episodio:
Hannibal siempre trata al Líder de la secta de usted, al fin y al cabo es un reverendo.
La preocupación principal de Hannibal son sus botas, son el eje de su motivación para terminar con la secta, veremos que eso es bastante normal en él.
En próximos episodios comentaremos los accidentes de coche en el Equipo A, que merecen trato a parte.
Los presos de la secta se curan en el mismo momento de su liberación. Así de fácil, ayer si el líder decía tomar veneno lo tomaban, hoy se han olvidado de todo.
Final épico donde los haya el de Hannibal con su botas. Vemos también un momento en el cual coge una biblia (la usada por el reverendo) y la limpia, todo un mensaje visual.
Ver aqui.

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