27 septiembre 2007

Situacion incómoda: Cuando hay que compartir fotos de un viaje

Sé por experiencia que si se hace un viaje en el que dos o más personas hacen fotos digitales y no se comparten durante el viaje o a lo largo de la semana siguiente, no se comparten nunca.

Un viaje largo y con muchas fotos es también un momento de lapsus en la rutina de la vida. Puede que también un momento especial en la vida de alguien por diversas razones. Puede haber sido divertido o traumático, pero nunca deja indiferente a casi nadie. Si ese viaje se hace con amigos es muy probable que todos hagan sus propias fotos digitales para su consumo propio. Hay otras que son del grupo y por tanto susceptibles de ser compartidas.
Una de las características de los viajes en grupo es el grado de intimidad que se crea entre sus miembros. La mente nos engaña y nos dice que esa intimidad será duradera. Pero lo cierto es que, si se mantiene el contacto, la amistad puede ser continua. Pero al perderse en el tiempo los recuerdos de la cercanía y las vivencias comunes, la intimidad y el contacto se va perdiendo hasta estabilizarse en la media otra vez.
Si no mandamos las fotos enseguida se producen dos efectos: El primero es que el viaje pierde interés en nuestra cabeza y vamos dejándolo pasar hasta que llega un momento que es un poco inapropiado seguir pidiendo las fotos o mandarlas uno mismo. El otro efecto es que las fotos personales en las que no sale el amigo al que hay que enviarlas parece que a ese amigo no le interesen y por tanto habría que seleccionarlas, suponiendo un trabajo extra y no haciéndolo al final.

Por lo tanto, asumo que no me va a enviar nadie más sus fotos de París y a nadie más voy yo a enviarle las mías. Dicho he.

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1 Comentarios:

Anonymous El Quique Hasselhoff Dijo...

Cheee!!! Ara anseguda tanvio las foticos in te night, by emailo. Marciallllllll!!!!!!!!

27/9/07 23:34

 

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