19 mayo 2007

De cara a las próximas elecciones.

He de confesar que soy un demócrata convencido. Me atrae el romanticismo de la revolución francesa, de la transición española e incluso, influenciado por el cine, de la constitución americana. Soy políticamente cursi en mi interior, porque de cara al exterior prefiero mostrar el rostro de la mayoría de escépticos.
Todavía creo en que hay buenos políticos y en que si yo lo fuera no me dejaría influenciar por los intereses particulares ni de partido. Me han enseñado desde pequeño que el dialogo no es que sea la mejor forma de solucionar conflictos, es que es la única que los soluciona. Todavía leo los programas electorales de los partidos aunque no tenga la intención de votarles nunca. Si aparecen por la tele los personajes más indeseables de la política (según mis ideas) hago verdaderos esfuerzos para no sentir odio por ellos, porque el odio es malo aunque sea contra gente mala.
Soy consciente de que hasta en los partidos políticos que más me atraen hay personajes despreciables y procuro despreciarles tanto como a los despreciables de los partidos que no me gustan. También procuro admirar por igual a los políticos que me parecen buenos aunque sus ideas no me gusten. No logro entender cómo gente buena puede estar en determinadas posiciones políticas, pero siempre llego a la conclusión de que seguramente lo mismo pueden pensar de mí. Soy tremendamente relativista en esto de la política. No me considero, por tanto, fanático de ninguna idea, aunque tengo opiniones claras sobre casi todos lo temas. Ese relativismo a veces no me parece bien por si, al no tener las ideas tan claras, puedo ser más influenciable. Pero otras veces , esto mismo me convence de que pensando de esa manera en realidad soy mentalmente más libre. La libertad no es un derecho, es una obligación que todos debemos cumplir.
No creo en la abstención. Muchas son las razones que aducen los que no van a votar. Al margen de los que les gustan las dictaduras, hay una gran gama de ideas en contra del voto. No me convence ninguna. ¿Que el partido que te gustaba ahora ya no te gusta? pues votas a otro ¿Que consideras que la democracia es incompleta y que votando cada 4 años en realidad no se sabe la opinión del pueblo? totalmente de acuerdo, pero si me dejan hablar una sola vez no pienso desaprovechar la ocasión. ¿que los dos partidos mayoritarios son en realidad igual de malos? pues vota al tercer partido para fastidiar. Si lo que quieres es fastidiar a los dos grandes partidos matemáticamente lo mejor es votar al tercer partido o a otro.
No me gustan para nada los comentarios de algunos al ver las cifras de abstención dando la culpa a los políticos por no ilusionar al electorado. No es así, el que no va a votar es porque no quiere, por su culpa. Y yo cuestiono su autoridad moral para criticar.
Casi siempre tengo ese debate interno entre el voto útil y el voto a los que me gustan. Incluso en las elecciones más dramáticas que he vivido yo (14-M), a la hora de votar mi parte racional me decía que debía votar a unos (voto útil) y mi parte emocional me indicaba otros. Al final hice caso a la emocional, como siempre. Mi madre, que fue conmigo a votar, me dijo más tarde que se me notaba emocionado cuando echaba la papeleta en la urna. Pues si, era verdad, soy un romántico ingenuo.

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3 Comentarios:

Blogger bonhamled Dijo...

Enhorabuena y, al tiempo, cuidado.

En el fondo no es más que elegir un administrativo, dejarse el corazón o las vísceras solo nos hace muñecos en sus manejos teatrales.

20/5/07 19:48

 
Anonymous Anónimo Dijo...

Voto util es, un voto solo que contenga: union valenciana, democracia nacional, alianza nacional, españa 2000, les jons falange y como no pratido popular (pp). jajajajaj que wapo

22/5/07 19:11

 
Blogger eljose Dijo...

Desde luego, tengo cada comentarista anónimo...

22/5/07 19:15

 

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