31 enero 2006

Sueños recurrentes

Leyendo genciencia, concretamente el artículo de ¿Por qué olvidamos nuestros sueños? he recordado el sueño que he tenido hoy.

En el sueño me ocurre casi lo mismo que al niño de El último gran heroe. Entraba dentro de la trama de una película y era consciente de ello. La diferencia (fundamental) es que la película en la que entraba era una película porno. El caso es que sabiendo yo la temática de la peli sabía que si era un personaje, más tarde o más temprano iba a ser parte de la acción. Lo cual me alegraba, ciertamente. La escena era la siguiente: yo iba por un camino andando, pero cada vez estaba más cansado, (eso es algo muy recurrente en mis sueños).
Cuando ya no puedo seguir caminando decido ir a gatas y ni aun así. Entonces veo una casa de campo donde dos señoritas a las que no conozco en la vida real (casi todas las chicas que salen en mis sueños mueren al terminar el mismo, porque no existen, eso es algo muy recurrente) , el caso es que esa chicas se ofrecen muy amablemente a que descanse en su piscina. Entonces me acuerdo que eso es una peli porno y que por tanto esa es mi escena. La conversación transcurre por los cauces habituales de tales filmes. Pero yo me doy cuenta de que la cosa no va bien, por hache o por be, no voy a protagonizar la escena. Me percato de que ellas si que están dispuestas, pero mi conversación sin yo querer se hace académica y pedante y se aleja del objetivo principal de la película. Poco después de despierto y no se cómo acaba.
Sueños eróticos la verdad es que no tengo muchos, o no me acuerdo. Últimamente tengo sueños sobre desastres naturales. En el último pasaba lo mismo que en la peli Deep impact pero en españa. Montaban una nave de evacuación de la tierra y elegían a toda mi familia y amigos menos a mi y a mi cuñao Javi. El caso es que yo estaba convencido de que el asteroide se iba a desintegrar en la atmósfera tal y como habían dicho los científicos y me burlaba de los que subían a la nave. La nave salía del aeropuerto de Valencia y Javi y yo fuimos a despedirlos. Cuando estabamos llegando a casa, por la carretera vimos el meteorito caer en un bola de fuego e impactar contra el mar. En ese momento comprendí que iba a morir y en vez de asustarme, quise disfrutar del hermoso expectaculo de la gran ola hacia mí. Me desperté sin saber si moría o no.
En fin, que todo en la vida es sueño y los sueños sueños son.

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